domingo, agosto 20, 2006

Cese temporal

Como si lo que estuviera adelante fuera una enorme montaña, llena de espinos y piedras, di un paso adelante, decidida emprender mi viaje. Volteé una vez más la cabeza para comprobar todo lo que quedaba atrás. Era doloroso ver cuantas cosas dejaría, pero no podía seguir escondiéndome en el pasado, ya no. Muchos años intenté buscarle explicación a hechos irracionales, solo para frustrarme y borronear mi mirada. Como me odiaba. Como lo odiaba. Volví mi mirada al frente y di otro paso, y otro, y otro más, y así comencé a caminar. La montaña se erguía imponentemente ante mí, tan alta que no podía divisar la cima, oculta entre las nubes. Solo llevaba una mochila con una manta y mi libro preferido, sabía que no necesitaría nada más.

Los primeros días fueron, a diferencia de lo que pensaba, los más fáciles. El camino todavía no era empinado, y la emoción y dedicación estaban en su apogeo. Miraba todo a mi paso con una sonrisa de autosuficiencia y satisfacción, mientras tarareaba una vieja melodía. Era conciente de que el viaje sería muy largo, más al ser uno que no se puede realizar en compañía de nadie, pero estaba decidida y mi espíritu se encontraba con las fuerzas suficientes.

Las semanas pasaron, y nada indicaba que mi ánimo fuese a cambiar, hasta que un día, caminando distraída, me tropecé con una piedra oculta en el camino. ¡Cómo dolió esa caída! Me había lastimado un poco, pero no lo suficiente como para impedir que me levante y vuelva a caminar. Poco a poco más piedras fueron apareciendo, dificultando mi paso. Pero mi decisión era inquebrantable, así que aprendí a esquivarlas. Me tropecé algunas veces más, pero ya mi piel curtida no sufría tanto los golpes. Así seguí adelante.

Llegó el invierno, y con el la nieve. Sabía que esta sería una etapa difícil en mi empresa, pues la nieve dificulta el paso, y lo hace más lento. Igual seguí adelante. El frío carcomía mis huesos, y a mi esperanza comenzaba a flaquear, la realidad llegaba brusca y tenazmente. Muchas veces tuve que detenerme, porque las tormentas amenazaban mi bienestar, y cada vez que lo hacía, me replanteaba mi misión, haciéndola parecer cada vez más difícil e incoherente.

Caminé hasta llegar a una parte demasiado empinada, completamente cubierta de hielo. Empecé a escalarla pero un resbalón me hizo caer varios metros, lastimando todo mi cuerpo y espíritu. Quedé tendida boca arriba, sangrando, sintiendo como el frío se colaba en mis heridas recién abiertas, en la carne desgarrada, en el alma destrozada. Mirando el cielo cubierto de nubes, sintiendo los copos de nieve posarse en mi frente, desistí.

Sigo tirada, en medio del hielo, a mitad de camino. Ya es tarde para volver, pero continuar sería arriesgarme demasiado. Supongo que lo mejor será quedarme aquí por un tiempo, hasta que llegue la primavera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

el viaje es largo y duro
...no importa si es invierno y el frio desgara la piel o si es verano y el calor debilita tu cuerpo...
escuchame bien, SIEMPRE el viaje es duro y largo, eh aqui lo ineteresante de la cuestion!
si el viaje fuese facil y corto, no habria nada interesante en esta vida por lo q luchar, por lo q enfrentar este camino!
los caminos son cada vez mas dificiles, a medida que vamos creciendo y vamos siendo mas concientes de que existen... mientras lo esquivamos y no queremos enfrentarlo... el camino va avanzando en dificultad!

lo interesante es saber afrontarlo, es estar decidido...es tener fe en uno mismo, y hasta porq no, creer que todo lo podemos!

pocas cosas nos llevaremos en la mochila, pero esas cosas las vamos a guardar en lo mas inetrno nuestro, porq son los motores que nos ayudan a creecer...

es ineteresante, uno siempre utiliza la palabra crecer como si fuere algo comun en esta epoca que estamos afrontando... pasamos de la adolescencia a la adultez, pero pocos nos detenemos a pensar en el significado de una palabra tan simple, pero q lleva con ella tantos recuerdos, buenos y malos....estamos creciendo y no nos damos cuenta,hasta q alguien nos dise, che q grande q estas! o, como creciste, ya sos todo un adulto!
q gracioso, yo quisiera ser siempre niña! y cada vez mas la gente me ve mas grande....
a medida q cresco me doy cuenta mas y mas que lo mas valioso que debo conservar conmigo es algo que la gran mayoria de la gente no tiene o piensa en ello.... inosencia! eso simplemente! con eso puedo ser feliz!


buen como veras me encanto lo que escribiste y me genero un monton de cosas! q seguire explayando para mi en alguna hoja que encuentre por ahi!
garcias! me gusta leer estas cosas! me hacen bien!

se te quiere nena!